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Herramienta gratis

Generador de QR para las mesas de tu restaurante

Un código por mesa, apuntando a la carta que ya tenés publicada, listo para imprimir. Sin registro, sin marca de agua y sin límite de uso.

Armá tus códigos

Poné la dirección de tu carta y el rango de mesas. Los códigos aparecen abajo.

Un archivo SVG con la hoja entera, en tamaño real. Es el formato que pide cualquier imprenta: no se pixela por más que lo agranden. Se arma en tu navegador. La dirección que escribís no viaja a ningún servidor.

Cómo usarlo

  1. 01

    Pegá la dirección de tu carta

    La URL donde ya está publicado tu menú. Si tu carta todavía es un PDF, primero necesitás una dirección web: un PDF en el QR abre un archivo que pesa, hace zoom mal y no se puede actualizar.

  2. 02

    Elegí el rango de mesas

    De la 1 a la 20, o de la 12 a la 18 si sólo estás reponiendo algunas. Cada QR lleva su número en la dirección, así que el escaneo ya sabe desde qué mesa entró.

  3. 03

    Imprimí la hoja

    El botón abre el diálogo de impresión con la grilla lista, en blanco y negro y con las guías de corte. No hace falta descargar nada ni crear una cuenta.

Qué tamaño imprimirlo y dónde pegarlo

Generar el código es lo fácil. Que escanee a la primera un sábado con el salón lleno depende de estas seis cosas.

Tamaño: 4 cm de lado como mínimo

La regla es que el lado del código sea al menos una décima parte de la distancia desde la que se escanea. En una mesa se escanea desde 30 o 40 cm, así que 4 cm alcanza y 5 cm es cómodo. Por debajo de 3 cm empiezan los escaneos que no enganchan.

Dejá el margen blanco

El marco vacío alrededor del código no es decoración: es lo que le permite a la cámara encontrar dónde empieza. Si recortás justo sobre el borde negro, el escaneo se vuelve lento o falla.

Negro sobre blanco, sin fondo de color

El contraste es lo que lee la cámara. Un QR blanco sobre madera oscura, o impreso en el color de la marca sobre un fondo claro, escanea peor que el clásico negro sobre blanco. Si querés que combine, jugá con el soporte, no con el código.

Nada de plástico brillante

El laminado espejado devuelve la luz del salón justo a la cámara. Si vas a proteger el papel, que sea laminado mate. Un acrílico brillante bajo una lámpara es la causa más común de "no me escanea".

Dónde pegarlo

De pie sobre la mesa, no plano. Un porta-QR parado se ve al sentarse; uno acostado queda tapado por el plato, el pan y el celular. Si va plano, que sea en el borde de la mesa, no en el centro.

Imprimí dos de más

Se manchan, se despegan y se los llevan. Tener repuestos impresos del mismo lote evita que una mesa quede sin código un sábado.

El QR es la parte fácil

Con los códigos pegados en las mesas resolviste que el comensal llegue a tu carta. Lo que sigue sin resolverse es todo lo de después: que el menú se edite sin reimprimir nada, que el escaneo sepa desde qué mesa entró, que el pedido llegue a la cocina sin que nadie lo transcriba y que a fin de mes sepas qué se vendió.

Eso es lo que hace TabloFlow, y podés verlo funcionando antes de decidir nada: escaneá la carta de demostración o mirá qué conviene preguntar antes de contratar cualquier sistema, incluido el nuestro.

Preguntas sobre los QR

Lo que aparece cuando se pasa del código a la mesa real.

¿El código QR vence?

No. Un QR es una dirección web escrita en cuadraditos: mientras esa dirección siga funcionando, el código funciona. No caduca, no se desactiva y no depende de que nosotros sigamos existiendo. Lo que sí puede pasar es que la dirección deje de funcionar, y eso depende de dónde esté publicada tu carta.

¿Tengo que reimprimir los QR cada vez que cambio un precio?

No, y esa es la única razón para usar QR en lugar de una carta impresa. El código apunta a una dirección, no al contenido: cambiás el precio en tu carta y el mismo código de siempre muestra el precio nuevo. Si tu sistema te obliga a generar un código nuevo cuando editás el menú, algo está mal armado.

¿El comensal necesita una app para escanear?

No. Desde hace años la cámara nativa de Android y de iPhone lee QR sin instalar nada: se apunta y aparece el enlace. Lo que sí conviene revisar es a dónde lleva el código: si la carta pide descargar una app para verse, la mitad de la mesa no la abre.

¿De qué tamaño imprimo el código?

Cuatro centímetros de lado alcanzan para una mesa y cinco es más cómodo. La regla general es que el lado sea al menos la décima parte de la distancia desde la que se escanea. Para un cartel en la pared del local, que se lee desde dos metros, necesitás 20 cm.

¿Los datos que escribo acá van a algún servidor?

No. El código se arma en tu navegador con JavaScript y la dirección que escribís no sale de tu computadora. Por eso la herramienta funciona sin registro: no hay nada que guardar.

¿Puedo usar los códigos si no soy cliente de TabloFlow?

Sí. Genera un QR para cualquier dirección web, sea de la carta que sea. La herramienta es gratis y no pide nada a cambio.